Abran paso a la revolución boliviana: ¡Todo el poder a la COB y las Centrales campesinas!

Jue, 2005-03-24 12:50

Las rutas bolivianas son el campo de batalla para el proletariado y campesinado boliviano. Mejor dicho hoy día, cuando el presidente Mesa presentó su renuncia, las rutas y sus “bloqueos” como los llaman a los piquetes en Bolivia son el poder mismo de los trabajadores y campesinos alzados contra la explotación y opresión capitalista.

Los revolucionarios argentinos como en todo América Latina, vemos en esas masas revolucionarias el futuro del continente. Vemos un país que vive desde la crisis revolucionaria en el 2003 cuando echaron a patadas al proimperialista de Sanchez de Losada un insurrección de carácter casi permanente, con altos y bajos pero con una linea conductora que se apoya en la clase obrera con una amplia tradición de lucha como la de los mineros y un campesinado que lucha sin descanso por la reforma agraria con ejemplares métodos revolucionarios haciendo temblar al gobierno proimperialista de Mesa y su amo imperialista Bush.

Hoy en Bolivia hay dos alternativas: continúa el gobierno proyanky de Mesa, apoyándose en Evo Morales y en el MAS, o, las masas revolucionarias bolivianas exigen a sus dirigentes de las centrales obreras y campesinas echar definitivamente al gobierno de Mesa y pasar ya mismo a la única salida real que de salida a la caótica situación del proletariado y campesinado boliviano. Hay que retomar el camino abierto en la revolución de 1952, con sus milicias obreras y campesinas, desarrollar propaganda revolucionaria sobre la base del ejército y la policía contra el gobierno de Mesa y avanzar hacia la Bolivia Socialista.

Si hay un obstáculo para que triunfe la revolución en Bolivia, es el MAS de Evo Morales. Morales dice que existen patrones “buenos”, “sensibles” y “humanos”. El dirigente del MAS plantea una falsa conciencia -una fantasía total - que se basa teóricamtente en la diferenciación entre patrones “buenos” y “malos”. Para nosotros los trotskistas morenistas todos los patrones son “malos”, explotadores, asesinos, opresores de los aborígenes, son los enemigos mortales de la clase obrera y del campesinado.

No hay espacio para la negociación en el Congreso, ni en una Asamblea Constituyente como dice Evo Morales y el presidente Mesa. Es tiempo de dar vuelta la página y a paso firme imponer un gobierno sin patrones, un gobierno de los trabajadores y campesinos bolivianos. Un gobierno que aplique un programa económico opuesto al de Mesa y sus socios nacionales e imperialistas. Un programa económico que estatize todos los recursos naturales como los son el gas, petróleo, etc. Que lleve adelante la reforma agraria con la expropiación sin pago de todos los campos a los terratenientes, levantando la consigna histórica. ¡Tierra para el que la trabaja!, asimismo deben hacer los obreros en las fábricas y en las minas expropiando a los patrones, romper con el FMI estatizando la banca con monopolio estatal controlado por los trabajadores. En definitiva las masas revolucionarias bolivianas tienen hoy en sus propias manos el futuro del país. Por eso hoy más que nunca es necesario la creación de un partido obrero, socialista y revolucionario, sección de la Cuarta Internacional que sea protagonista e impulsor de la revolución boliviana y de su heroico triunfo.

¡Los trabajadores y el pueblo argentino apoyamos la lucha revolucionaria de nuestros hermanos obreros y campesinos bolivianos! ¡Solidaridad internacional con los trabajadores y el pueblo boliviano en pie de guerra! ¡Viva la revolución boliviana!

Publicado en Palabra Socialista Número 24.