El gobierno de Cristina es golpeado por todos lados

Jue, 2008-06-19 23:04

Estos primeros meses  del gobierno de Cristina Kirchner ha demostrado para quien gobierna. Gobierna para los patrones industriales, para los dueños de las empresas privatizadas, para los grandes patrones del campo y para juntar dinero para los órganos de crédito internacional como el Banco Mundial, el FMI y el Club de París.

Los índices mentirosos del INDEK sólo le sirven al gobierno para que los intereses que tiene que pagar no sigan subiendo.
Pero estos índices mentirosos del INDEK que según marcan son de una inflación de entre el 0,6 y el 0,8% mensual, los trabajadores y los sectores populares sabemos que no son ciertos. Lo notamos día a día en nuestros salarios que perdieron más del 40% de marzo a hoy. Nuestros salarios se fueron al tacho con los aumentos de la comida, con la suba de los remedios, ropa, impuestos, el alza de los combustibles, los alquileres y así podemos seguir describiendo todo lo que ha subido de precio.

La política de la suba de retenciones ha provocado como todos sabemos que los que producen y comercializan los productos agropecuarios se hayan levantado en protesta de esta medida. Protesta que ya leva 100 días y que junto al descontento de los trabajadores y los sectores populares está produciendo que el gobierno esté en una profunda crisis. Y si algo le faltaba a la crisis de los K, el lunes 16 de junio cientos de cacerolazos se dieron por todo el país.
El gobierno de Cristina Kirchner culpa al sector del campo del desabastecimiento y el alza de los precios, pero no hace nada y en definitiva los deja correr.

 

La llamada «crisis del campo» ha producido que la crisis del gobierno se evidencia fundamentalmente en la división del frente de los gobernadores con el gobierno como sucede con Das Neves y Schiaretti pues estos sostienen que las retenciones sólo benefician las arcas del estado y no se reparten a todas las provincias. Esto muestra la hilacha de la pelea por la coparticipación federal.

 

La burocracia de la CGT y CTA lo único que está haciendo es apoyar al gobierno nacional acompañándolo en sus declaraciones, en sus actos en Plaza de Mayo cuando tendrían que estar llamando a la huelga general para que se implemente una recomposición salarial para que los trabajadores recuperemos el porcentaje del salario que perdimos en estos meses producto de la inflación.
Los dirigentes de la CGT y CTA deben romper ya con el apoyo al gobierno. Tienen que dejar de ser comparsa de este plan antiobrero de Cristina Kirchner.
Lo mismo tienen que hacer los pequeños productores agrarios, tienen que romper la unidad en la cual están metidos con la Sociedad Rural, Coninagro y Confederación Rural Argentina.

Los socialistas de la UST llamamos a todos los pequeños productores rurales, arrendatarios, chacareros y a los trabajadores rurales a que rompan la alianza con la sociedad rural y se unan a los trabajadores, en primer lugar a los peones rurales y a todos los trabajadores y sectores populares para que todos juntos exijamos al gobierno de Cristina de Kirchner que vaya a fondo contra los privilegios de los grandes terratenientes y monopolios agrícolas del país.
Para que todos juntos exijamos la aplicación de un plan obrero económico de emergencia que comience por: Aumento general de salarios para que recuperemos lo perdido por la inflación, expropiación sin indemnización de las tierras y el ganado de todos los grandes terratenientes que desabastecen a los trabajadores y el pueblo argentino, retenciones diferenciadas para los grandes y eliminándolas para los pequeños, garantizar el abastecimiento y el no aumento de los precios de la canasta familiar  aplicando la ley de desabastecimiento a los grandes frigoríficos, supermercados, monopolios de la alimentación, nacionalizar el comercio exterior así se podrá planificar qué se exporta y qué se dedica al mercado interno.

Al mismo tiempo las divisas que generan esas ventas no vayan a los bolsillos de los grandes monopolios, a las empresas privatizadas, a los subsidios a las grandes empresas como ferrocarriles, subte, automotrices, etc. Y si vaya para salud, trabajo, educación y viviendas dignas bajo control de los trabajadores.

Publicado en Palabra Socialista Número 37.